Anónimo

Ciro Alegría describe las tres grandes novelas que le dan una gran fama al continente: La serpiente de oro (1935), ambientada en las tierras situadas a orillas del río Marañón, Los perros hambrientos (1938), uno de cuyos capítulos sirvió de inspiración para El mundo es ancho y ajeno (1941), su obra más celebrada y, para muchos, uno de los máximos ejemplos de la narrativa indigenista.

1.La serpiente de oro: Fue la primera novela escrita por Ciro Alegría en 1935, donde relata la vida de unos nativos que viven cerca del río Marañón, historia sobre el enfrentamiento entre el hombre y la naturaleza feroz de la selva amazónica. Esta novela ganó el premio de la editorial chilena Nacimiento.
2.Los perros hambrientos: La publicó en 1939, nos relata la vida rural del periodo colonial en Perú, dónde se hace eco de la problemática más profunda del hombre peruano, para quien, desde tiempos remotos, la tierra y el agua son lo más sagrado y de ellas depende tanto la economía como las relaciones humanas. Con esta novela obtuvo el segundo puesto de un concurso organizado por la prestigiosa editorial chilena Zigzag.
3.El mundo es ancho y ajeno: Publicada en 1941. Reconocida como la novela más importante de las letras peruanas de todos los tiempos, traducida a los principales idiomas y con numerosas ediciones en español. Relata la resistencia heroica de una comunidad indígena ante una injusta expropiación de tierras, se ve la clara identificación con los sectores marginales, especialmente con los pueblos andinos. Esta novela es el que cuenta con más énfasis los problemas en el feudalismo.

El presidente de la Academia Peruana de la Lengua, Marco Martos, remarca que se trata de "uno de los grandes novelistas peruanos del siglo XX, cuyos principales libros se siguen leyendo con el mismo fervor que cuando se publicaron", aunque algunos intelectuales piensan que su obra ha "envejecido".

Ciro Alegría, es el escritor más importante del indigenismo literario en Perú y sus tres principales novelas son un referente sobre la concepción del mundo andino de inicios del siglo XX, expresando en sus novelas el deseo de libertad y la opresión que padecían los indígenas. Es uno de los mayores representantes de la novela realista de protesta social en Latinoamérica, es el portavoz de la expresión más madura de la narrativa regionalista e indigenista nacional del siglo XX.

Anónimo

Alegría tuvo una vida muy intensa, que le llevó a sobrevivir a persecuciones, prisiones y graves enfermedades. Desde muy joven y a temprana edad se comprometió en la lucha de los movimientos políticos promovidos por el aprismo de Haya de la Torre, Alegría fue encarcelado dos veces a causa de su militancia en el APRA, actuando en defensa de los indígenas de su país y las clases sociales menos favorecidas. Apresado varias veces por sus ideas, finalmente es deportado a Chile en 1934, con tan sólo 21 años.
Sus ideales y fuertes compromisos democráticos y sociales lo llevaron a tener una importante actividad política, defendiendo la política revolucionaria del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), movimiento político y social que había surgido hacía pocos años para realizar grandes cambios estructurales y proponer la unión de los países hispanoamericanos contra el imperialismo de los Estados Unidos; motivo por el cual fue deportado a Chile.
Durante prácticamente toda su vida adulta recuerda al Perú en la distancia, escribiendo sus grandes obras. En Chile serían editadas “La serpiente de oro” (1935) y “Los perros hambrientos” (1939). “El mundo es ancho y ajeno”, publicada en casi todas las lenguas, se convertiría después en una novela mundial.
Su regreso al Perú se vio truncado y tuvo muchos problemas en numerosas ocasiones a causa de las dictaduras que le negaban su derecho a volver al Perú, sucesivas dictaduras se lo impidieron o hicieron del Perú un lugar muy peligroso para el novelista quien por fin se fue a los Estados Unidos y se dedicó allí a la cátedra universitaria.

Después de varias décadas, regresó a su tierra con 51 años. A su retorno al Perú, a invitación del arquitecto Fernando Belaunde Terry, se integra al partido Acción Popular (AP) con el cual fue electo diputado por Lima; no pudiendo culminar este mandato debido a que la muerte lo encontró tempranamente en Chaclacayo, antes de finalizar su periodo parlamentario, un ataque fulminante al corazón acabó con su vida en 1967, a los 58 años de edad.

Melissa =)!
EL INDIO, CIRO ALEGRÍA BAZÁN...

La importancia de Ciro Alegría radica neurálgicamente, en que sus escritos novelísticos han trascendido el tiempo y el espacio. Aborda con elegancia y súbita exactitud los problemas de las comunidades indígenas de la sierra liberteña. Pero más allá de las herramientas y recursos estéticos, Ciro Alegría, conjuga con la vena de escritor, la develación de la realidad circundante del colectivo rural, indígena y discriminado. La problemática social del indíg
ena, encuentra en Ciro Alegría, al narrador por excelencia y al manifestante de un olvidado sector de peruanos excluidos. No son las novelas de Ciro Alegría, perlas de la subversión, son en realidad una cruda exposición de la atmósfera que no se puede callar. Ciro, encuentra el punto equidistante, entre el terrorismo literario y el inconsecuente compromiso de la realidad. No por eso, pierde sus novelas el nutriente fundamental.
Con las obras de Ciro Alegría, en efecto empieza la moderna narrativa en el Perú, de allí su gran mérito. El indigenismo literario de Ciro Alegría, concuerda con una visión menos dolorosa de la situación de marginalidad indígena en el Perú. Sus creaciones, por cierto tres de ellas premiadas, son clásicos que todo buen lector, no debe dejar de ojear. Con Ciro Alegría, se sirve en la mesa temas como: El problema de la tierra, la explotación de los indios, la colisión de los intereses entre los indios y los hacendados. El estilo épico de su pluma, revive en los moldes de cada personaje, haciéndolos actores vivos y dignos de fidelidad.

fuente: http://terraglobo.blogspot.com/2008/03/el-otro-indio-de-ciro-alegra.html
NieveZ
Existen seres trascedentales, seres que no solo pasan, sino que además dejan huellas inborrables. Uno de aquellos personajes a los cuales será imposible olvidar y grato recordar es Ciro Alegría Bazán. 

Cien años han pasado ya, desde que nacíó dicho ser, que cautivó desde muy joven interviniendo en actividades políticas y en defensa de los indígenas y de las clases sociales más explotadas. Fue quizá eso por lo cual fue muy aprecido, ser un defensor incanzable de los sectores marginados, siendo la voz de los que poco pueden hablar pero mucho pueden callar. 
Es muy satisfactorio presentar un PERUANO de renombre, que a pesar de su muerte ha dejado un legado impresionante, el cual no sólo es la gran obra literaria que ha dejado sino también la excelencia de haberse preocupado por quienes nadie se preocupa. Es gratificante saber que existieron ( y existen) personas que aman su patria y tratan de mejorar la situación de ella, es excelente saber que hay quienes aman al PERÚ.